mayo 10, 2009

REPORTE PRIVATIZACION

Privatización

La privatización es un proceso mediante el cual las actividades tanto empresariales como no corporativas, son transferidas del sector público al sector privado, es decir, entregadas o tomadas del Estado a través de las fuerzas del mercado y la libre competencia, puede verse como una forma de reestructuración muy compleja que involucra una gran cantidad de elementos económicos, financieros, sociales y políticos, etc. Este proceso permite a los entes no gubernamentales intervenir cada vez más en la financiación y prestación de servicios, y conlleva la introducción de cambios en las funciones y responsabilidades públicas y privadas. La privatización fundamentalmente es dejar a los particulares brindar servicios libremente que anteriormente habían sido monopolizados por el Estado.

La privatización en los países subdesarrollados tiende a provocar que las empresas sean compradas por multinacionales extranjeras, de forma que a bajo costo (pues la mano de obra es más barata) recogen los mismos beneficios, los cuales no se reinvierten en dicho país productor sino que la multinacional los invierte en su propio país o bien en comprar otras empresas en otros países, continuando así la cadena.
La reestructuración es un paso previo a la privatización, en algunos casos la reestructuración es absolutamente necesaria para promover la competencia o facilitar la venta, pero la reestructuración tiene riesgos y plantea problemas importantes. En primer lugar, puede resultar una operación que consuma demasiado tiempo, dando lugar a que se pierda la oportunidad de privatizar. En segundo lugar, puede demandar recursos importantes de los cuales carece el estado. En tercer lugar, puede ocurrir que la reestructuración disminuya el número de potenciales interesados si ella no coincide con los programas de inversión que estos últimos tienen. La segunda fase de la privatización es el método de venta. Este ha sido el esquema utilizado en la venta de empresas de telecomunicaciones, eléctricas y muchas otras. Luego de haber desarrollado el esquema sobre el método de venta se procede con el tercer paso, el criterio de selección de los compradores.

Podemos ver ejemplos de la privatización en América Latina:

  • Mediante permisos privados ilegales, las corporaciones y sus filiales han invadido a la nación mexicana. Al momento, la distribución, transporte, almacenamiento y comercialización del gas natural se han privatizado. Las transnacionales también participan de la exploración y explotación del gas natural no asociado mediante contratos privados. Son ya 10 años de privatización petrolera furtiva.
    En 2007, el gobierno de la ultraderecha en México, apoyado por legisladores de partidos políticos inclinados al imperialismo, promueve nuevas reformas legislativas para favorecer la intervención privada en la exploración y explotación de petróleo crudo.
  • Costa Rica pasa en estos momentos por una situación muy compleja, la contradicción social
    se profundiza cada vez más. La empresa HAS, propiedad del Departamento de Transportes de la ciudad Houston Texas, pretende negociar un contrato por 25 años por el manejo del Aeropuerto Juan Santamaría. A la empresa Alterra le quedan 20 años para operar el Aeropuerto, pero HAS (Houston Airport Systems), solicitó que el plazo se extendiera a cinco más y a cambio pagará las multas y deudas del actual operador. La Contraloría General de la República deberá estudiar el nuevo contrato, que entre otras cosas obliga al Estado costarricense a someterse a las leyes y normas del Condado de Harris, en Houston, para dirimir cualquier diferendo. En la Asamblea Legislativa se analizará la necesidad de que la terminal aérea siga en manos de un operador privado, o si el Estado puede terminar de construirla y administrarla por cuenta propia.

Creo ciertamente que la privatización ha demostrado no ser tal vez la mejor estrategia estatal para mitigar los problemas económicos que se sobrevienen, pues en muchos casos existe una desigualdad entre los entes estatales que deben competir con transnacionales con gran poder y capital, o sencillamente por el hecho que creo que más que un organismo privado que velará siempre por un bienestar del mismo sobre el de la poblacion, los servicios basicos que se brindan deben ser regulados por un ente gubernamental que busque legitima equidad en las posibilidades de acceso.

abril 13, 2009

REPORTE: CAOS Y ORDEN

- CAOS Y ORDEN -

“La vida es un juego de azar”…Esta célebre frase de Voltaire evoca la manera en que comprendo toda la Teoría del Caos y Orden. ¿Genera el orden caos, o es el caos el que genera el orden? Es un tanto complejo de ver ambos términos tan atañidos siendo tan distintos, y debido a la manera tan separada en que los concebimos en nuestra realidad. ¿No son ambos creaciones de nuestra mente, las cuales proyectamos hacia el mundo externo?
La teoría de la complejidad es una teoría matemática que se aplica a los sistemas no lineales, por ejemplo, nuestro mundo. Voltaire dijo: “Azar es una palabra vacía de sentido; nada puede existir sin causa”. Por lo tanto, suele llamarse “azar” a aquello cuya causa desconocemos. Dicha teoría, sostiene que en última instancia, la causa de todo está en la mente del observador de los fenómenos.

La termodinámica es una rama de la ciencia que estudia los efectos de los cambios de los sistemas físicos a un nivel macroscópico. Aproximadamente, y en esencia, la termodinámica estudia la circulación de la energía y cómo ésta infunde movimiento.
Según el segundo principio de la termodinámica, se define la entropía, que es el grado de desorden y caos existente en la naturaleza, se habla de esta como el “progreso para la destrucción” o “el desorden inherente a un sistema”, estableciendo que a cada instante el universo se hace mas desordenado y hay un deterioro general pero inexorable hacia el caos. A partir de sistemas conocidos y regidos por ecuaciones en “completo orden” obtenemos unos sistemas que parecen llevar el caos en lo más profundo de su naturaleza.
Uno de los patrones de comportamiento que encontramos en el mundo físico es la tendencia de las cosas de gastarse y agotarse: los edificios se derrumban la gente envejece, las montañas y costas se erosionan, los recursos naturales se agotan… todo sin retorno. La vida es una lucha contra la entropía. Esta lucha que es parte del fluir de la materia y energía, y se lleva a cabo en la naturaleza de la cual todo forma parte. La energía del universo tiende a distribuirse en todo el espacio en busca del equilibrio, de la mayor estabilidad, de la mayor dispersión y probabilidad posibles; lo que da lugar al desorden, a la mayor redistribución, al caos y a la entropía máxima.
Las catástrofes que irrumpen la aparente quietud del cosmos no son más que manifestaciones de la búsqueda de equilibrio y entropía absoluta.

En el campo social, la ciencia ha definido al caos como la conducta de un sistema complejo que aparece como impredecible y por lo tanto, desordenado.


La teoría de la complejidad llega a un punto en el que niega al objeto. El observador crea la realidad y las relaciones sujeto-objeto quedan en entredicho. Para la ciencia, la realidad tiene niveles. En uno de ellos, el observador no niega al objeto, pero sí descubre que él lo condiciona. De esta forma podría opinar que somos, en cierta forma, quienes controlamos la realidad, así se puede interpretar entonces que: “Cuando conocemos realmente un aspecto aparentemente caótico del mundo, no podemos sino sorprendernos por su naturalidad. La naturaleza se ofrece entonces como un reconfortante sitio de meditación, porque sólo hay una naturaleza: la de la mente reposada del observador”.

La sociedad que forman los seres humanos es un organismo compuesto por materia viva evolucionada , que consume y degrada energía para crecer, diferenciarse,y mantenerse, tanto en su desequilibrio, su inestabilidad y su caos. Dentro del sistema sociedad-humana se plantea continuamente el conflicto entre la estructuración del sistema y la tendencia del universo al caos y el desorden. La entropía se hace sentir cuando la violencia triunfa sobre la paz, el odio sobre el amor…y es cuando el caos llega a su mayor nivel.
La falta de energía en un sistema significa la desintegración, el equilibrio universal. La energía es el único enlace que existe entre la realidad de la naturaleza y el hombre.
La disminución de la entropía de un sistema compuesto por materia viva depende de la integridad del medio.
En conclusion el caos y el orden son parte de nuestra realidad, que esta determinada de manera innegable por el ser humano en su posicion de observador, la eventualidad nos hara comprender la manera en que hay orden o caos en la vida, pues la vida es el conflicto de lo singular contra lo universal; del desequilibrio de cada sistema contra el equilibrio máximo, el orden en contra del caos. La materia y la energía se mueven simultáneamente a favor y en contra de la vida. Por su gran diferenciación, los sistemas compuestos por materia viva, son inestables y frágiles y cada uno de ellos llega, necesariamente, al momento de su desaparición y su incorporación al equilibrio y a la estabilidad: a la muerte que es la máxima entropía del sistema.


marzo 23, 2009

REPORTE "AMOR AGAPE Y LA CONCIENCIA"

A continuación se ha de explicar el significado del “Amor Ágape”, procurando hacer lo más claramente posible su relación con la noción del ser humano y como se atañe comúnmente el mismo con el cristianismo. Se procurara poseer un criterio objetivo y a su vez profundizar en
éste tema que es de gran relevancia en nuestra sociedad pues estos conceptos o valores forman parte de los paradigmas que segmentos significativos de la población poseen.

AMOR ÁGAPE

“ Ágape” significa amor, pero no amor como lo comprendemos por lo general. La lengua griega tiene una facultad para expresar los diversos matices del significado de un concepto, en éste idioma existen 4 palabras para identificar las distintas clases de "amor".
  • "Eros"- El amor carnal, es el amor erótico; característicamente se emplea con relación al amor físico.
  • "Fíleo"- Amor entre padres e hijos (filial).
  • "Storge"- Afecto tierno de amistad, la mejor traducción de “stergein” es apreciar.
  • " Ágape"- Amor de Dios. Connota sacrificio y es totalmente desinteresado.

Las tres primera clases de Amor pueden ser experimentadas por el hombre natural, será un amor interesado y egocentrista. El amor "Ágape", se explica, es el amor que está solamente en los creyentes y debe obrar en ellos tal como el de Dios, es así porque la misma Biblia dice que este es el mayor de los dones tal y como la fe es un ingrediente principal en la vida del creyente, el amor es también. Fíleo describe el cálido amor que se profesa a un padre; Ágape, la afectuosa gratitud que se siente hacia un benefactor.

El pensamiento cristiano se fijó en Ágape ya que era la única palabra capaz de abarcar el contenido necesario; porque demanda el concurso del hombre como un todo, no alcanza únicamente a nuestros parientes, amigos más íntimos y, en general, a todos los que nos aman; el amor cristiano se extiende hasta el prójimo, sea amigo o no, y hasta el mundo entero. El cristianismo no pide que se ame a los enemigos, y a los hombres en general, de la misma forma que amamos a nuestros familiares y amigos íntimos porque eso seria a la vez imposible y erróneo, pero sí demanda que tengamos en todo tiempo una cierta actitud mental y una cierta inclinación benevolente hacia los demás sin importarnos su condición. Se especifica que el Ágape humano, nuestro amor al prójimo, está obligado a ser producto del Espíritu, muy claramente se observa en el Nuevo Testamento. No es posible para el hombre natural, un hombre podrá demostrar esta benevolencia universal, podrá ser purificado del odio, de la amargura y de la inclinación natural del ser humano a la enemistad, solamente cuando el Espíritu tome posesión de él y vierta en su corazón el amor de Dios. El Ágape cristiano es imposible para el no cristiano, pues ningún hombre puede practicar la ética cristiana hasta no incluirse en la religión. Puede ver con absoluta claridad lo deseable que es; puede reconocer que es la solución de los problemas del mundo; puede aceptarla racionalmente, pero no podrá vivirla prácticamente hasta que Cristo viva en él.

Subjetivamente me parece que éste mas que estar limitado a los creyentes, se encuentra en aquellas personas que posean una actitud hacia el mundo, podría decirse, moral. Vivir de una manera filantrópica, desde mi punto de vista, no se encuentra tan fuertemente ligado a si me encuentro dentro un círculo religioso, sino en la forma en que estén trazados mis preceptos y la intención de mis actos.


Por otra parte, todas las palabras ordinarias que significan amor expresan una emoción. Son palabras que ponen de manifiesto una experiencia que nos coge de improviso, sin buscarla, casi inevitablemente. Por ejemplo, no podemos impedir amar a nuestros parientes y amigos, el enamorarse es algo que nos sucede y que no podemos evitar, para ello, poco o nada consciente tenemos que hacer, simplemente, sucede. Pero Ágape implica mucho más, tiene que ver con la mente. No es una mera emoción que se desata espontáneamente, sino un principio por el cual deliberadamente vivimos, se relaciona íntimamente con la voluntad.


En sí el amor Ágape, es una deliberada convicción que resulta en una norma de vida, de ahí su notoria relación con la conciencia. Éste amor no es inherente al ser humano, es el ser humano que en su lucidez decide la forma en que vive y el trato a los demás basado en sus creencias, sean éstas religiosas o no. Es una conducta de determinación propia que acoge como regla el respeto, la tolerancia y una convivencia armoniosa con el medio que nos rodea con el objetivo de seguir una actitud superior; el verdadero amor nace de la voluntad y se convierte en sentimiento, no al revés.

En conclusión el Amor Ágape es una forma de vida, el amor está más allá de los sentimentos que los seres humanos podamos experimentar, sería pobre el concepto del amor si sólo lo dejamos en sentimientos y no lo ubicamos en la totalidad de la existencia humana como una realidad consciente: querer amar, como un acto de voluntad humana no por conveniencia. Es buscar el bien de la otra persona, lo que la hace feliz y la perfecciona. Buscar el bien del otro precisamente en cuanto al otro, no por uno como individuo, sino desde uno mismo para el otro.